domingo, 19 de enero de 2014

Cómo se realiza y comenta un climograma

Un climograma es un gráfico en el que se representan las temperaturas y las precipitaciones de un lugar a lo largo del año. Mediante su estudio podemos deducir qué tipo de clima es el propio de ese lugar. 

Elaboración. 

Para elaborar un climograma hay que trazar un eje horizontal, en el que se sitúan los meses del año, y dos verticales: uno para las temperaturas y otro para las precipitaciones. En cada eje vertical hay que señalar lo que se va a representar con sus unidades: T ºC (temperatura en grados centígrados) o P mm. (precipitaciones por metro cuadrado)




El valor de las precipitaciones ha de ser el doble que el de la temperatura. Así, si pongo un límite de 50º C. en el eje de las temperaturas, en la de las precipitaciones tengo que poner un límite de 100 Pmm, y si cada tramo del eje de temperaturas comprende 5º C., el de las precipitaciones ha de comprender el doble de unidades, es decir, 10 Pmm. El valor máximo de cada eje depende de las precipitaciones del mes más lluvioso. Si fueran, por ejemplo, de 289 P mm el eje alcanzaría los 300, y el de las temperaturas llegaría hasta la mitad, 150º C. 



Una vez elaborados los ejes, se señalan con un punto las temperaturas de cada mes, y se unen los puntos con una linea de color rojo. Luego se representan las precipitaciones de cada mes usando barras, generalmente de color azul. En el climograma debe estar el nombre del lugar con el que se corresponden los datos, la temperatura media anual y el total de precipitaciones. Si es posible, hay que incluir las coordenadas geográficas y la altura sobre el nivel del mar. 



Comentario. 

Para interpretar los datos de un climograma hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

Temperaturas
  • Temperatura media anual, que permite determinar si se trata de un clima frío (menos de 10º), templado o cálido (más de 20º)
  • Observar en que período de tres meses se localizan las máximas y las mínimas temperaturas (por ejemplo, en verano: julio (23,5º), agosto (24º) y septiembre (21,7º)). 
  • Hemisferio al que corresponde el climograma: si los meses más cálidos se sitúan entre los meses de mayo y septiembre ése climograma se corresponde al hemisferio norte. 
  • La amplitud térmica (diferencia entre el mes más cálido y el mes más frío)

Precipitaciones:
  • Cantidad total de precipitaciones, que nos indicará si estamos ante un clima seco, semihúmedo o húmedo.
  • También es importante la distribución anual, si las precipitaciones son regulares o irregulares. Se considera que las precipitaciones son irregulares si hay meses áridos (aquellos en el que las temperaturas están por encima de las precipitaciones), en cuyo caso hay que señalar los tres meses y la época del año en que se producen. 
Con todos estos datos hay que deducir de qué clima se trata y en qué zonas del mundo se encuentra. 
_____________________________

Siguiendo el esquema propuesto, comenta los siguientes climogramas:






martes, 14 de enero de 2014

Arte bizantino

El arte bizantino nace en el siglo VI en el Imperio romano de oriente, donde floreció hasta la desaparición de éste en el siglo XV. En sus orígenes estaba fuertemente enraizada en el mundo helenístico como continuadora del arte paleocristiano oriental. Es un arte supeditado al poder imperial y a la religión, y se caracteriza por una arquitectura monumental, manifestada en sus iglesias, unos espléndidos mosaicos y unas impresionantes esculturas. 

Arquitectura
Respecto a los materiales constructivos, en la elaboración de las paredes mezclan fácilmente ladrillo, piedra y mortero. Los muros externos son sobrios, con acabado natural. Las decoraciones de mosaico interiores son fastuosas.


Las construcciones usan distintos modelos de planta: el plano de la basílica heredado de los romanos, el plano circular de los martiria y la cruz griega.

Planta basilical

Planta circular

Planta de cruz griega

Respecto a las cubiertas, aparecen bóvedas de cañón y de crucería o de aristas, pero el elemento más característico del arte bizantino en este apartado es la cúpula.

Bóveda de cañón (construida por una sucesión de arcos de medio punto) y
bóveda de arista, producto de cruzar dos bóvedas de cañón. 

Las cúpulas se disponen directamente sobre los muros del edificio o aisladas por un tambor, y están unidas a la base cuadrada por medio de pechinas triangulares y curvas.


Cúpula semicircular gallonada de Santa Sofía en Constantinopla, erigida sobre pechinas

Cómo se construye una bóveda sobre pechinas

Cúpula de tambor de Sta. Sofía de Trebisonda.

Las cúpulas eran muy ligeras, construidas con ladrillo y cerámica, lo que permitía la construcción de varias con el objetivo de aumentar el tamaño del edificio. Con este objetivo también multiplican los arcos y las columnas, así como las bóvedas. 

El arco de medio punto es un elemento esencial de la arquitectura bizantina. También aparecen variantes de éste, como el arco rebajado y el arco peraltado.

Arcos de medio punto (centro) y peraltado (laterales) en la capilla palatina de Aiz-la-Chapelle (Aachen, Alemania),
con dovelas bicolores típicas del arte bizantino. 

Arco peraltado
Arco rebajado

El arco ciego se integra frecuentemente como elemento decorativo de las paredes. También son son comunes las arcadas paralelas a los muros externos y repetidas sobre varios pisos. No existe ningún inconveniente en dejar amplios claros en los muros, y las iglesias bizantinas, con sus numerosas ventanas, son llenas de luz natural que subraya el simbolismo espiritual presente en todo el arte bizantino.


Arquería ciega bizantina en Rávena. 

Las columnas suelen ser mármol de color. Debido a que no sostienen dinteles, sino arcos en series, requieren de capiteles voluminosos. En estos se encuentran todo tipo de decoraciones, en particular, intrincados motivos vegetales. El ábaco también cambia, adoptando una forma trapezoidal, más conveniente en las arcadas.



Capitel bizantino con ábaco decorado. 



Artes figurativas: mosaicos, iconos y esculturas. 


Las artes figurativas llenan en su totalidad los interiores de las iglesias. Por tanto, suponen una manifestación teológica que pretende ser un compendio de la fe cristiana. 

Pero las imágenes religiosas sólo se aceptaban si la figura humana no se representaba como una presencia física tangible. Los artistas bizantinos resolvieron este problema por medio de la abstracción, es decir, por medio de diseños planos que conservaran el interés visual de la composición mientras evitaban cualquier modelo concreto y con ello cualquier apariencia corporal. De este modo establecieron convencionalismos para la representación de la figura humana que perduraron en el  arte bizantino. 

En general, todos los aspectos estilísticos y estéticos de estas artes tratan de aproximar al hombre a lo divino y rechazan todo aquello que las ligue al mundo temporal, esto es, de cualquier detalle que pueda considerarse "realista". En consecuencia las artes figurativas bizantinas se caracterizan por:
  • Ausencia de realismo en las representaciones de paisajes y arquitecturas. Muchas veces las figuras tan sólo aparecen  sobre un fondo dorado o sobre un telón de colores.
  • También en la perspectiva prevalece lo conceptual. Las figuras no son más o menos grandes dependiendo de su proximidad al espectador, sino de su importancia. Es lo que se denomina "perspectiva jerárquica"
  • No existe una relación real entre el suelo y las figuras u objetos que aparecen sobre él. 
  • Las figuras humanas no son realistas, representan arquetipos intemporales o figuras-esquema en los que predomina la línea del contorno y se suprimen los moldeados y los sombreados (ya que darían sensación de relieve y, por tanto, de realidad), son figuras muy estilizadas, pues la estilización contribuye a manifestar la divinidad. Son impasibles e inmóviles. Se representan siempre en dos dimensiones no porque los bizantinos desconocieran la profundidad, si no porque la anulan intencionadamente. 

Mosaico de Iglesia de San Vital de Ravena, Italia (mediados del siglo VI) que representa al emperador Justiniano y su séquito. El Emperador se distingue de todos los demás por el color púrpura de su manto, la corona (poder terrenal) y el nimbo (poder espiritual) que rodea su cabeza. Las figuras están representadas de frente, sin perspectiva alguna y de forma que parecen levitar por encima del suelo.

Junto al anterior se sitúa el mosaico de Teodora y su corte. Las figuras aparecen recorriendo el trayecto desde la Iglesia de Santa Sofía al palacio imperial. Los interiores se representan con las cortinas, las cuales tienen una variedad cromática y de las telas. No existe perspectiva y paisaje y arquitectura carecen de cualquier realismo. Junto con el del emperador, son los únicos retratos que nos han llegado de ambos personajes. 

Mosaicos.

Los mosaicos bizantinos, abundantes y exuberantes de luz y color, ejercen funciones didácticas y sobre todo simbólicas. Al igual que en el arte tardío romano, la técnica adoptada es el opus tesselatum, que mezcla piedras y vidrios de color.

Se da ahora una marcada preferencia al dorado y se instituye un simbolismo rígido para los demás colores (púrpura de los emperadores y del Cristo resucitado, por ejemplo).

Mosaico de Santa Sofía. El emperador Justiniano (izquierda) le ofrece la basílica mientras que Constantino le ofrece la ciudad. Sus representaciones son arquetípicas: ambos rostros son semejantes y visten exactamente igual pese a que entre ambos transcurrieron más de tres siglos. La perspectiva es jerárquica: los dos emperadores aparecen más adelantados para que su cabeza quede a menor altura que la de la virgen.  También son característicos el fondo dorado y el suelo irreal 
Generalmente todos los programas iconográficos, del mismo modo que los recursos estilísticos, se repiten constantemente en todas las iglesias. Esto se debe a la elaboración posiblemente en la segunda mitad del siglo IX de un tratado llamado Hermeneia en donde se dicta cómo se deben realizar las escenas y que escenas deben colocarse en cada lugar del templo. De este modo, surgió un proyecto decorativo que fue común para todas las iglesias:
  • El nivel inferior (muros): deben aparecer exclusivamente patriarcas del Antiguo Testamento, profetas, apóstoles, mártires y obispos.
  • En el nivel medio (trompas, pechinas, tímpanos...): deben aparecer historias de la vida de Cristo que recojan sus momentos más trascendentales.
  • En el nivel superior (cúpulas y bóvedas de horno en los ábsides): debe aparecer Cristo en majestad, la Vírgen y los ángeles.

La escultura bizantina 
es de dos tipos: enorme o pequeña, y en todo caso, escasa. Contrariamente a la tradición romana, pero siguiendo la aversión al realismo típica del arte bizantino, cuida poco las semblanzas.

Las esculturas son frontales, hieráticas y formales. Los ojos, grandes y mirando hacia lo alto, pretenden trasmitir inquietudes trascendentales.

Las estatuas grandes son de piedra (mármol, etc.). Las pequeñas son relieves organizados en dípticos o trípticos portátiles hechos de marfil.



Tríptico de Harvaville. La escultura no alcanzara nunca la grandeza que había tenido en Roma y ni siquiera recurre al bulto redondo. Se usan relieves de pequeño tamaño. En este tríptico el conjunto principal es una Deesis ("plegaria" por la humanidad, con Cristo en el centro flanqueado por la Virgen y San Juan Bautista) que será un tema constante en el arte occidental de todos los tiempos.

___________________________________________

Para ampliar:

Arquitectura, escultura y pintura bizantina en el blog de Todo arte

lunes, 13 de enero de 2014

La presión atmosférica

La presión atmosférica es el peso que ejerce una columna de aire sobre la superficie terrestre. Por lo tanto, cuando ascendemos en altura, la presión será menor ya que la columna de aire es menor.

Se mide con el barómetro y se expresa en milibares (mb.). Se considera como "presión normal" la que existe a nivel del mar, es decir 1 atm. (atmósfera) o 1.013 mb. 


Las altas presiones o anticiclones. 

Cuando la masa de aire se enfría, las moléculas se concentran, el aire es mas denso y pesado, y por lo tanto desciende hacia la superficie terrestre comprimiendo las masas de aire situadas debajo de él. Por lo tanto la presión en la zona central será mayor que en los alrededores (es decir, superará los 1.013mb)

Estas zonas de altas presiones se conocen también como "anticiclones". 

Todo esto provoca que el anticiclón sea una zona de estabilidad atmosférica, con poca nubosidad y escaso viento, lo que normalmente llamamos "buen tiempo".Estas formaciones son muy extensas y tienen un período de duración de varias semanas.



Las bajas presiones o borrascas

Las zonas de bajas presiones son aquellas donde la masa de aire se calienta, las moléculas se separan y ascienden dejando tras de si una zona de baja presión. En este caso la presión en el centro será menor de 1.013 mb e irá en aumento según se aleje del centro.

Las bajas presiones reciben el nombre de centros de bajas presiones, ciclones, depresiones ( D ) o borrascas.

Las zonas de bajas presiones  "cogen" el aire que viene de las altas presiones formando nubes en altura que, generalmente, acabarán produciendo precipitaciones e inestabilidad atmósferica, esto es, lo que suele denominarse "mal tiempo". Este proceso suele durar menos que el anticiclón, tan solo unos días. 




En el hemisferio norte, los anticiclones giran en el sentido de las agujas del reloj (y en sentido contrario en el hemisferio sur), y actúan como una especie de ventiladores. En las zonas donde hay una baja presión el aire hace un movimiento ascendente desde el suelo hasta las altas capas de la atmósfera, y funcionan como si fueran una aspiradora. Por eso, las borrascas son lugares de convergencia de los vientos, que se dirigen desde el exterior hasta el centro de ésta para luego ascender. Las borrascas giran en sentido contrario al de los anticiclones. 

_________________________________


Es posible que todavía alguien no acabe de creerse lo de que el aire pesa o ejerce presión. Pues aquí van unos sencillos experimentos para convencer a los escépticos:

Aumentado o disminuyendo la presión de la masa de aire que hay en una botella podemos conseguir que el agua contenida en la misma se transforme en una nube o vuelva al estado líquido:





La presión del aire explica por qué es imposible llenar un globo contenido en una botella, o por qué éste no se deshincha aunque no se tapone el orificio.



O posibilita este truco, casi mágico, de poder voltear un vaso lleno de agua sin que ésta se derrame: